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LECCIÓN   5.4
El servicio entabla relacionales.
El propósito ineludible de la misión de Jesús fue servir (Mateo 20:28). Jesús mismo enfatizó a sus discípulos, que el servicio a los demás era la regla de oro de su doctrina (Mateo 20:25-27). Por lo tanto, la razón de nuestra existencia es ser instrumentos de servicio a los demás.
 
La misión de servir es una labor tan extraordinaria en el cristianismo, que en su máxima expresión se da la vida por los demás (Juan 15:13). El servicio es el resultado de amar hasta el extremo, un acto sublime del amor de Dios, que reconcilia a la humanidad (Juan 3:16).
 
El gran propósito de Jesús es que seamos uno, para que el mundo crea en su redención (Juan 17:21). Sólo el servicio nos puede conectar los unos con los otros a Jesús.
 
El servicio entabla relaciones coherentes, estables, irrompibles, acordes, congruentes y razonables, entre los miembros que forman un cuerpo perfecto, útil y eficaz:
 
"Él hace que todo el cuerpo encaje perfectamente. Y cada parte, al cumplir con su función específica, ayuda a que las demás se desarrollen, y entonces todo el cuerpo crece y está sano y lleno de amor" (Efesios 4:16).
 
El servicio es la base de las relaciones humanas. Es el adherente que une y da esplendor a la humanidad. Las relaciones humanas alcanzan su más alto grado de sinceridad y de integridad, cuando el servicio es la esencia fundamental que fusiona los intereses personales en beneficios sociales:
 
"Dado que Dios los eligió para que sean su pueblo santo y amado por él, ustedes tienen que vestirse de tierna compasión, bondad, humildad, gentileza y paciencia" (Colosenses 3:12).
 
El servicio comienza entableciendo relaciones consigo mismo. Por eso, Jesús dijo amar de la misma manera, cómo se ama así mismo (Mateo 22:39). Es conocerse de tal manera, para lo que cada uno es bueno, para lo que sirve.
 
Luego se pasa a la fraternidad. A la correspondencia mutua entre personas afines, que están perfectamente unidas en un mismo pensar y un mismo sentir (Hechos 4:32). Es la misma exhortación de unidad que hace el apóstol Pablo, cuando afirma:
 
"Amados hermanos, les ruego por la autoridad de nuestro Señor Jesucristo que vivan en armonía los unos con los otros. Que no haya divisiones en la iglesia. Por el contrario, sean todos de un mismo parecer, unidos en pensamiento y propósito" (1 Corintios 1:10).
 
La vitalidad de la iglesia se logra, cuando nos encontramos rodeados de la vida de los demás. Somos útiles cuando otros viven por nosotros. El ser humano alcanza su plenitud y está totalmente completo con la presencia de los otros seres vivos.
 
El servicio establa relaciones porque nos une a nosotros mismos con los demás. En la experiencia de los primeros cristianos, el Espíritu de Jesús ordena apartar a sus servidores (Hechos 13:2).
 
Es por el Espíritu que los discípulos son envíados a lugares específicos a ejercer el ministerio del servicio (Hechos 13:4). Y es el mismo Espíritu quien capacita a sus ministros para el buen servicio de ministrar el evangelio con poder y fuerza (Hechos 13:9).  
 
Nadie sobrevive sin la dependencia de las relaciones mutuas de servicio. Hasta el punto que es mejor estar unidos que tener la razón. Dejando de lado el egosimo y el amor propio, permitimos que sane nuestro nuestro corazón y brille nuestra alma, a través del perdón:  
 
"Sean comprensivos con las faltas de los demás y perdonen a todo el que los ofenda. Recuerden que el Señor los perdonó a ustedes, así que ustedes deben perdonar a otros" (Colosenses 3:13).

Pues, el hecho de que ya no practiquemos el pecado (1 Juan 3:9), no significa que las virtudes existan en nuestra vida. Como tampoco significa que porque ya las virtudes dirigen nuestra vida, el enemigo nos ha dejado en paz (1 Pedro 5:8).

La caridad siempre va a tener como adversario al egoismo; la piedad a la frialdad espiritual; la consideración a los celos. Como la generosidad a la avaricia. Lo mismo que la abnegación y el sacrificio, al rencor, al odio y a la sed de venganza. 

Sólo el anhelo de servir respeta y valora las autonomías de cada ser humano. Cuando se practica el don del servicio, la cooperación libre y voluntaria obtiene beneficios recíprocos entre las personas.

Las relaciones fundadas en el servico mantienen la mente sana y el corazón limplio de mezquindad. Es cuando los individuos se pueden asociar y alcanzar grandes tareas que no podrían realizar en soledad.

Los problemas sociales son el resultado de que las personas se ocupan demasiado de si mismas. No se cuidan lo suficiente los unos de los otros. Pues la salud física, mental y espiritual, facilita las relaciones humanas, la integridad moral y en consecuencia el respeto recíproco.

Nadie puede alcanzar su felicidad aislado de los demás. Nuestros semejantes son quienes aprueban nuestra buena manera de vivir. El concepto de las personas con quienes tenemos relaciones sociales, alimentan el sentido de nuestra vida.
 
Jesús comienza su ministerio manifestando su gloria y haciendo que los discípulos crean en él, mediante el servicio (Juan 2:11). Jesús termina su ministerio enseñando sobre el servicio (Juan13:14-15). Durante todo su ministerio público, Jesús fue coherente a su propuesta de servir (Mateo 9:35-36).
 
Para los apóstoles de Jesús, el servicio es señal coherente del mesianismo. En la predicación Pedro destaca los milagros, signos y prodigios de su Maestro (Hechos 2:22). Por eso, los discípulos usan la misma fórmula del servicio de Jesús (Hechos 2:43). La virtud del servicio es recomendable hasta el final:

"Por último, todos deben ser de un mismo parecer. Compadézcanse unos de otros. Ámense como hermanos y hermanas. Sean de buen corazón y mantengan una actitud humilde" (1 Pedro 3:8).
 
El servicio entabla relaciones con Dios mediante los talentos que la persona recibe. El servicio es el comienzo de descubrir los dones y ponerlos a funcionar. Cuando empezamos a servir descubrimos nuestros dones y talentos, de la manera como lo hizo el apóstol Pablo:
 
"Aunque fue crucificado en debilidad, ahora vive por el poder de Dios. Nosotros también somos débiles, al igual que Cristo lo fue, pero cuando tratemos con ustedes, estaremos vivos con él y tendremos el poder de Dios" (2 Corintios 13:4).

El servicio nos edifica, restauran y renueva la promesa de una vida completa en Cristo Jesús.
 

Quinto Examen:

¿Por qué el servicio entabla relaciones?
 
Opción 1 Porque asocia a las personas para fines comunes.
Opción 2 Porque es útil para alcanzar las metas y resultados.
Opción 3 Porque nos une a nosotros mismos con los demás.
Opción 4 Porque es mejor esta unidos para no ser vencidos.