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LECCIÓN   4.6 

Los talentos en función de sus actividades.
 
Hemos hablado de los karismas, de los dones y de frutos. Ahora pasemos a los talentos.
 
Las personas con karisma, son personas dotadas de dones. Estos dones son capacidades especiales que Dios da a los creyentes mediante talentos, para que estos talentos produzcan frutos.
 
Los talentos hacen referencia a los resultados de la herencia genética de una persona creada por Dios. Las habilidades de los talentosos corresponde a los entrenamiento que han realizado.
 
Hay clara diferencia entre talento y dones. Los dones son bienes espirituales y resultan del poder del Espíritu Santo. Los talentos son las herramientas de los dones, que cuando se usan con provecho producen abundantes frutos, en proporción a las dádivas que la persona ha recibido.
 
Los dones no se ven, lo que se observa son los talentos. El don de la enseñanza se observa en el talento pedagógico que tiene una persona.
 
El don de la exhortación es visible en la persuación que ejerce una persona frente a otra o ante un grupo. El cambio de conducta que sucede entre las personas que han sido persuadidos, es el fruto.
 
Otro tanto y de la misma manera sucede con los dones de solidaridad, de sanidad, de milagros, de lenguas, de profecía y de liderazgo, entre otros. Cuando estos dones se ejercitan aparecen personas talentosas en los mismas áreas de las dádivas de Dios.
 
Ahora, una persona con talento debe estar preparada para pruducir frutos. El caso, es que a veces aunque haya mucho talento, los frutos están ausentes por la negligencia de quien ha desarrollado los talentos. Pues, no los pone a producir.
 
La apatía o el desánimo llevan a enterrar dichos talentos. También puede ser que simplemente los utilizen para el beneficio personal, en vez de usarlos para el servicio colectivo, en cumplimiento del deber ser de los talentos.
 
Es que por naturaleza propia, siempre los talentos están a favor de los dones que hemos recibido. El mismo Pablo nos enseña y nos anima a que tengamos una vida productiva. Explica cual debe ser la actitud como creyentes en Cristo:
 
"Así que no nos cansemos de hacer el bien. A su debido tiempo, cosecharemos numerosas bendiciones si no nos damos por vencidos" (Gálatas 6:9).
 
Así que estamos llamados a hacer el bien, a veces grande otras veces pequeño. Lo que sucede es que hay personas, que aunque fuera pequeño el bien que tengan que hacer, no lo hacen. Eso se llama  omisión de poner a producir el talento.
 
El hecho de que no se ponga a producir los talentos es una clara manifestación de pereza, de dejadez, de falta de interés y de desprecio a quien le ha regalado el talento y a su debido propósito.
 
Por eso, aunque los dones son espirituales, los talentos son físicos, humanos y sociales. Los frutos de los talentos se valoran y se evalúan por sus resultados tangibles y medibles, según las posbilidades de cada persona.
 
Los talentos están en función de sus actividades porque las acciones deben ser de calidad y de excelencia. Por eso, hay que vivir para alguien, no para sí mismos. El cristiano vive para Cristo (2 Corintios 5:15). Hay que saber para quien se trabaja, para que el esfuerzo no sea en vano:
 
"Por lo tanto, mis amados hermanos, permanezcan fuertes y constantes. Trabajen siempre para el Señor con entusiasmo, porque ustedes saben que nada de lo que hacen para el Señor es inútil" (1 Corintios 15:58).
 
En Mateo 25:14-30, se encuentra la parábola de los talentos. En este pasaje se advierte que un hombre dona, regala o faculta a tres personas su hacienda en talentos. Los dones son visibles en talentos, que se materializan en bienes.
 
La enseñanza principal es que el Señor espera que sus siervos sean fieles mientras El regresa en su segunda venida. Espera que seamos fieles con los dones que nos ha dado. Que fructifiquemos, que accionemos de acuerdo a las capacidades y alcance de los dones.

Dios llama a cada persona a la vida y le entrega talentos. Dios confía una misión a la persona. Es una misión que se debe cumplir. Los dones son regalos en talentos y esos talentos debe reproducirse con el ejercicio, la práctica o la acción en pruductividad, que llamamos frutos.

Renunciar a emplear los talentos es perjudicar y desprestigiar el fin de la propia existencia humana. Pues a ningún ser humano le hace falta el don del amor de Dios, pero ese amor hay que cuidarlo y custodiarlo con altruismo en el desarrollo de actividades.

Por eso, aunque los talentos representan pertenencias físicas y materiales, derivan de los dones y las cualidades que Dios proporciona a cada perosna. Pero cada persona debe reproducir al máximo lo que ha recibido.

Los talentos se encuentran en función de las actividades de las personas con karisma. Hay quienes tienen gran influencia sobre los demás, otras son muy serviciales y muchos se entrega con heroísmo al cuidado de personas desvalidas, indefensas y desesperanzadas. 
 
Los talentos se manifiestan en diversas funciones, oficios, profesiones, artes o trabajos. También se expresan en los estudios que hacen ciertas personas en investigación, análisis y divulgación de resultados, para el desarrollo y bienestar de la humanidad.
 
Otros son expertos en alguna rama del conocimiento, en diversos campos de la ciencia o manejan excelente técnica en las múltiples áreas del saber humano. Hay quienes obstenta una responsabilidad concreta en la sociedad.
 
De todas formas todos debemos usar los dones, para desarrollar más talentos de los que se reciben. El problema es que muchas personas no saben para qué nacieron y por qué están en esta vida.
 
Muchos viven acomplejados y permanecen perplejos frente a los retos que presenta la vida. Esta actitud de confusión es una evidente señal de que no conocen sus dones y no saben de sus talentos.
 
Pero nuestro deber ser, por nuestro origen y naturaleza, es que debemos saber discernir los dones y convertirlos en talentos, para que podamos pruducir muchos frutos (Juan 15:8). 
 
 
Séptimo Examen:

¿Por qué los talentos están en función de sus actividades?
 
Opción 1 Porque las acciones de un cristiano deben ser productivas.
Opción 2 Porque las acciones deben ser de calidad y de excelencia.
Opción 3 Porque hay quienes obstenta responsabilidades en su labor.
Opción 4 Porque hay que producir de acuerdo a nuestras posibilidades.