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LECCIÓN   4.8 

Las cualidades visualizan las virtudes.
 
Las cualidades definen a las personas. La manera de ser de alguien y lo positivo de una persona se ve. Cuando alguien quiere justificar su comportamiento dice: Dios conoce mi corazón.
 
Es cierto, Dios conoce todo (Lucas 16:15), pero nosotros también conocemos los actos, el carácter, el comportamiento y las acciones de las personas.
 
Hay algo que hace visible lo que tenemos y llevamos dentro. Los frutos son por fuera, se ven, están en las ramas del árbol, no en sus raíces.
 
Las cualidades visualizan las virtudes, porque las cualidades son el resultado del cáracter de las personas. La manera de hablar, de comportarse y de ser una persona refleja quien es.
 
Muchas veces hablamos de las cualidades de manera espontánea, cuando nos referimos al buen comportamiento de una persona. Pero jamás nos hemos preguntado qué son las cualidades, de dónde se generan y cómo se adquieren.
 
Entre las cualidades más comunes se encuentra la humildad, la persistencia, la sobriedad, la responsabilidad, la generosidad, la pureza y la diligencia.
 
Pero también se valora como cualidades del ser humano, la alegría, el humor, el optimismo, la amabilidad, el compañero, la laboriosidad, la  bondad, la autenticidad, la higiene, la lealtad, la sencillez, la moderación, la fidelidad y la amistad.
 
Hay cualidades más específicas como escribir y leer bien, hablar con elegancia, la buena educación y ostentar buena memoria.
 
Por supuesto, que el pensar antes de actuar, el escuchar a los demás y guardar secretos, son grandes cualidades que cotizan de humanidad a quienes las poseen. 

Muchas personas se caracterizan por ser muy cuidadosas con su estética y los objetos físicos, son comprensivas con los demás, les gusta ayudar a los otros, intentan resolver y dar solución a los problemas.
 
Hay quienes tienen gran capacidad de motivación, comparten lo que saben y siempre están aprendiendo.

A través de la Biblia, se encuentran muchos episodios, sucesos y recomendaciones que exhortan a cultivar las cualidades (Santiago 3:17-18). Con frecuencia se pide que hay que desarrollar las cualidades y ponerle mucha atención en practicarlas:
 
"Y no se olviden de hacer el bien ni de compartir lo que tienen con quienes pasan necesidad. Estos son los sacrificios que le agradan a Dios" (Hebreos 13:16).
 
Las cualidades hacen la diferencia y distinguen a las personas de las otras. Se dice que las cualidades pueden ser naturales, pero en la experiencia cotidiana lo que más se observa es que se van adquiriendo a través del tiempo, o se aprenden mediante la advertencia y la amonestación:
 
"Diles que usen su dinero para hacer el bien. Deberían ser ricos en buenas acciones, generosos con los que pasan necesidad y estar siempre dispuestos a compartir con otros" (1 Timoteo 6:18).

Pablo exhorta a ejercitarsen en la generosidad. Pues es la cualidad virtuosa que el ser humano tiene de dar y de comprender a las otras personas. Se conoce también como caridad y solidaridad.
 
Cuando la generosidad está ausente disminuyen los frutos de la vida de una persona. Por eso Jesús mismo declara:

"Dale a los que te pidan y no des la espalda a quienes te pidan prestado" (Mateo 5:42).
 
El mismo Juan Bautista, como precursor del Mesías, en su predicación persuadía a la gente a vivir rectamente mediante la práctica de la justicia con los demás:  
 
"Juan contestó: Si tienes dos camisas, da una a los pobres. Si tienes comida, comparte con los que tienen hambre" (Lucas 3:11).
 
Por su parte, el apóstol Pablo, invita a progresar y a perfeccionar los dones recibidos, poniendo en acción las cualidades: 
 
"Si tu don consiste en animar a otros, anímalos. Si tu don es dar, hazlo con generosidad. Si Dios te ha dado la capacidad de liderar, toma la responsabilidad en serio. Y si tienes el don de mostrar bondad a otros, hazlo con gusto" (Romanos 12:8).
 
De la misma manera que Juan Bautista (Marcos 1:4), en sus escritos Pablo invita a un cambio de vida. Dice que dejándo de lado las mañas, debemos centrarnos en el cultivo de las cualidades horrosas:
 
"Si eres ladrón, deja de robar. En cambio, usa tus manos en un buen trabajo digno y luego comparte generosamente con los que tienen necesidad" (Efesios 4:28).
 
Mediante las recomendaciones, que Pablo le imparte a su discípulo Timoteo, aprendemos que las viudas son merecedoras y cualifican para recibir bendición y ayuda de los demás, si antes han demostrado que se han preocupado por otras personas:
 
"Que tenga testimonio de buenas obras; si ha criado hijos, si ha mostrado hospitalidad a extraños, si ha lavado los pies de los santos, si ha ayudado a los afligidos y si se ha consagrado a toda buena obra" (1 Timoteo 5:10).
 
Por eso, las cualidades son aquellos hábitos que caracterizan, distinguen y definen a las personas de los demás. Es la manera propia de ser de alguien, de su calidad y excelencia.

Todos podemos desarrollar las cualidades. Pero es necesario creer en sí mismos, valorarnos como personas y enfocarnos en mejorar y alcanzar un alto potencial de humanidad.

Si queremos tener cualidades debemos disponernos y acostumbrarnos a ver lo mejor en los demás, apreciar a las personas y a tratar a los demás como queremos que nos traten (Lucas 6:31).
 
 
Novevo Examen:

¿Por qué las cualidades visualizan las virtudes?
 
Opción 1 Porque debemos cambiar la manera de pensar.
Opción 2 Porque todos debemos desarrollar las cualidades.
Opción 3 Porque necesitamos hacer buen uso de los dones.
Opción 4 Porque son el resultado del cáracter de las personas.